miércoles, 16 de octubre de 2013

Comer sano


El hombre va manipulando los alimentos haciendolos durar mas, logrando que crezcan mas rápido, mas grandes, con diferentes sabores y hasta haciendo que los organismos vivos que comen dichos alimentos dejen de hacerlo. Es decir, el hombre logra con la manipulación que una plaga no toque determinado plantío. O que los procesos naturales de envejecimiento sean mas lentos o incluso desaparezcan.
Nunca cuestionamos si nuestro cuerpo va a necesitar trabajo extra para metabolizar lo ingerido. Es decir, si un proceso natural de descomposición ya no afecta lo que comemos, como podemos asegurar que nuestro organismo si podrá con dicha tarea?
No lo sabemos. Y quizas esa sea una de las causas de nuevas enfermedades o resistencia a los medicamentos que hasta hace 40 años fueron buenos.
Ya no sé si la corteza de cierto arbol ya es bueno para determinado propósito pues quizas haya sido alcanzado por algún agrotóxico logrando que la naturaleza no haga lo que tenía que hacer. Ya no sé si es tan bueno comer verduras recién cocechadas. A esta altura ya no sé que planta es real y cual una generación de mutantes.
Con las carnes pasa igual, el engorde artificial a base de diferentes métodos que alteran la genética, lleva a dudar de la calidad real del producto que comemos.
Las cosas van dejando de tener el aroma y gusto que solían tener. Recuerdo cuando un alguien me comentó (hace muchos años) que un paté de pollo que cierta marca comercializaba se hacía con mondongo y saborizantes. Otra persona en el rubro de la pesca me comentó que le habían ido a ofrecer un producto mediante el cual, dada una consistencia, le agregaba olor, color y sabor a pescado.

Si somos lo que comemos ya no sé lo que somos.


Octubre 2013
Carlos Giurleo